El placer de hacer libros y no mercantilizar en el intento

Por Angélica Mogollón

Campo de Niebla es un proyecto editorial de Maximiliano Kreft y Laura Las Heras que nace en el 2006 con el objetivo principal de difundir literatura latinoamericana en Argentina “en la cual, las características de la ciudad, el ámbito rural, lo geográfico sea protagonista o interpele a sus protagonistas”, es una editorial chica como la denomina Maximiliano que publica dos títulos por año (entre 200 y 300 ejemplares), pero que entiende al libro como un objeto diacrónico que termina de cerrarse únicamente  con la lectura individual que hace cada receptor.

Es una editorial con un enorme impacto en el ámbito local, pues más allá de querer lucrar editando desde las necesidades del mercado contemporáneo, las decisiones que toma son autónomas y corresponden netamente al criterio estético de su fundador, de esta manera sus intereses corresponden más a la socialización del libro ofreciendo sus títulos a precios muy bajos y accesibles y entendiendo al libro como un constructo cultural más que mercantil.

Tuvimos oportunidad de conversar con Maximiliano Kreft para que nos cuente más sobre este proyecto cultural y político, que se consolida como una editorial independiente no supeditada a la lógica de la oferta ni la demanda, sino a la formación de una ciudadanía cultural más consciente de ser.

De dónde surge el interés de crear una editorial teniendo en cuenta el amplio mercado a nivel local.

El interés lo tuve más o menos desde los 15 años, el primer Campo de niebla fue en esa época y era una editorial de poesía de circulación mínima, después lo deje durante mucho tiempo y hace tres años aproximadamente empecé de vuelta, empezó siendo primero una editorial de libros ya editados en otros países que acá no se conseguían o que ese tipo de literatura latinoamericana no tenía espacio incluso en editoriales independientes locales. En  un viaje conocí a Juan Manuel Chaves de Ahí va el señor G, nuestro primer libro publicado, yo le plantee que estaba con un proyecto y sus ganas avasallantes me hicieron que en un periodo de tres meses la editorial arranque. La editorial se va componiendo principalmente por libros que voy leyendo que no están acá, es como una biblioteca personal de lo que para mi debería estar editado. 


¿Cuál es tu opinión respecto a los diferentes espacios de mercantilización FILBA (Feria internacional del libro), FED (Feria de editores)?

Desde el lado mercantil las librerías son las principales vendedoras que hacen llegar el libro al lector. El público de la FILBA es un público en su mayoría de bestseller, es como una excursión de la cual para hacerla completa cada uno debe salir con un libro comprado para decir “fui a la feria, compre un libro”, y probablemente en la mayoría de los casos va ser el único libro que esa persona quizá lea en todo el año. La FED está buena porque acerca a quien hace el libro con el público, pero también es medio caótico, y totalmente mercantil.

Nada democratiza desde el punto de vista mercantil, no existe la democracia en lo mercantil. Primero está el libro como objeto cultural, pero a la vez es una mercancía, entonces hay una dualidad desde la editorial, en qué parte es un negocio, en qué parte estás metido en la cultura. El libro al ser un producto que tiene un precio ya está condicionando por el poder adquisitivo, para que éste sea democrático debería haber más bibliotecas, y el estado debería fomentarlas más, para que el que no tenga la capacidad económica de ir a comprar a la librería pueda acceder si tiene actitud de leer, todo eso teniendo en cuenta que para que haya actitud de leer debería haber una campaña de lectura por parte del estado.

El gran problema del libro es la disyuntiva entre objeto cultural y mercancía, para mi es una mercancía y responde de manera capitalista al factor de producción, muchas editoriales precarizan todas las fases de producción. Es así que desde la génesis del propio objeto cultural/producto ya hay algo que no democratiza, es completamente ambiguo. Sin embargo, a los actores del libro les gusta esa ambigüedad para poder jugar y sacar provecho, a éstos les gusta hacer lobby y cuando les conviene se paran del lado cultural pero también del lado mercantil.

¿La elección de las condiciones geográficas urbano-rurales corresponden a alguna especificación estética?

Totalmente, por vivir tantos años en esta ciudad cualquier movimiento fuera de ésta me motiva y sugestiona mucho, tengo cierta sensibilidad para notar los códigos del lugar, y entenderlos, eso es lo que me llama la atención. Me gustan mucho las novelas y cuentos donde el autor logra volcar esos códigos en el texto, que se note ese lugar, en donde vos leas y sientas ese lugar, sin ponerle un nombre, que te traslade. Me gusta lo regional, la idiosincrasia del lugar, el movimiento que represente lo urbano o lo rural y que éste sea condicionante de los personajes.

Los Ariscos, novela de Germán Ulrich

Su publicación más reciente es Los ariscos de Germán Ulrich, danos un avance de lo que viene próximamente.

Ulrich está haciendo muy buen trabajo de democratización, él como autor de cierta región lleva su libro y lo difunde. La novela transcurre en la ruta 1 de Santa Fe y él va pueblo por pueblo y organiza charlas en bibliotecas populares abiertas a la comunidad, a éstas asiste todo tipo de público desde estudiantes de secundario hasta el panadero o dueño del almacén del barrio. Me parece más importante ese papel de difusión que salir en la nota del diario.

Lo que se viene es una novela de la autora peruana Alina Gadea llamada La Casa, es la historia de una mujer de mediana edad que se separó y debe comenzar una vida sola. Ella vuelve a su barrio y alquila una habitación en una casona antigua. La novela evidencia a una persona que estuvo en estado de pausa durante años por su matrimonio y como un día se despierta rebosante de ganas de vivir. De esta manera, la novela está constituida por tres partes, primera historia de una casa, historia media por medio de unas cartas y una historia final en otra casona. La casa será publicada en noviembre.

Para el año que viene se va a publicar otra novela de Ulrich que es una especie de precuela de Los ariscos, pero con un registro más orientado al género policial y también estoy considerando empezar una serie de publicaciones de cartas y entrevistas de autores latinoamericanos.

¿Cuáles son los objetivos editoriales a mediano plazo teniendo en cuenta la singularidad económica que está viviendo el país?

El objetivo principal de la editorial es que sea autosustentable, es decir, que con el libro anterior se pueda imprimir el siguiente, la editorial no está pensada ni parada en Buenos Aires y no me interesa hacer ruido en la movida local, me interesa que el libro llegue a quien lo quiera y lo pueda leer, por ese motivo tratamos de cuidar bien los precios con  ediciones económicas, actualmente los libros están entre los 250 y 300 pesos, pero a comienzo de año estuvieron más baratos, no me interesa vivir de la editorial porque pierdo cierta libertad, esto es muy mi gusto personal, lo único que quiero es tener plata para publicar el siguiente, apostando a que el libro sea leído, porque si el libro no es leído no existe.


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