Ursula: El mundo, el muro y la promesa

Por René Patricio Carrasco Mora

“Hablamos lenguas que no son las nuestras, andamos sin pasaporte ni documento de identidad, escribimos cartas desesperadas, que no enviamos, somos intrusos numerosos desgraciados, sobrevivimos, supervivientes y a veces eso nos hace sentir culpables” Cristina Peri Rossi

1. El mundo

Takeshi Kovacs 1 despierta, tiene un cuerpo nuevo. Le cuesta acostumbrarse después de que su conciencia estuviera retenida más de doscientos años en la nube. Siente pérdida, náuseas, confusión, entre tanto le avienen recuerdos de su vida pasada. Al pasar unos días en la clínica descubre que Laurens Bancroft -el trillonario más poderoso en la tierra- lo trajo de vuelta al mundo para investigar sobre su propia muerte.

Es el año 2384, hay una brecha socio-económica insuperable, la aristocracia hace negociaciones de 600 billones de dólares o más, son dueños de estaciones espaciales, de ciudades enteras, de tesoros de otros mundos y del programa de viaje interestelar. El sistema económico-social-espiritual del capitalismo ha triunfado salvajemente, ya ni la muerte es un problema y hay brechas que se han extendido para jamás ser superadas. Un muro que separa dos bandos, por un lado el exceso y la abundancia, por otro, la miseria. Para los miserables 2el período de trabajo no alterna con el de ocio, sino con el de desempleo. Lo normal es pasar por una serie anárquica de empleos de corto plazo que hacen imposible planificar el futuro”. El gobierno asigna cuerpos sin piernas o sin brazos, incluso cuerpos ancianos a niños que pertenecen a familias desempleadas y sin recursos y no pueden pagar un sleeve apropiado. Otros grupos religiosos prefieren morir y que su conciencia no sea conservada en la nube. La inmortalidad es un lujo exclusivo de la élite. 

2. El Muro

Ursula K Le Guin, escritora estadounidense publicó 3 “The Dispossessed” en 1974 a los 51 años, nos presenta a Shevek -personaje central de la novela- un físico de Anarres que viaja a A-Io para intentar derribar el muro que separa a los odonianos con los otros mundos del sistema interplanetario, a través de la publicación de los “Principios de la Simultaneidad”. A-Io es uno de los países de Urras que opera bajo un régimen extremadamente capitalista.

     4 “¿Qué fuerza… qué leyes, qué gobiernos, qué policía? Nada ni nadie. Solo nuestro ser, nuestra naturaleza común de ser odonianos. (…) y en esta responsabilidad se funda nuestra libertad. Eludir la responsabilidad equivaldría a dejar de ser libres”

La novela comprende capítulos que van y vuelven en la vida de Shevek, un entretejido entre pasado y presente; reminiscencias de su niñez, adolescencia y adultez. En A-Io a pesar de ser muy bien recibido por las autoridades y académicos de aquel país, a pesar de tener comodidades que en su planeta natal nunca gozó. A pesar de descubrir la naturaleza ávida de vida y multiorganismos que lo asombran, le resulta un país extraño que de a poco irá descifrando. Los complejos entramados de poder y el pilar fundamental de A-Io: el intercambio monetario y la explotación laboral, incluso esclavizante, de las élites económicas sobre el resto de la sociedad.

  5 “Y en los ojos ve el esplendor, el esplendor del espíritu humano. Porque nuestros hombres y mujeres son libres. Y ustedes los poseedores son poseídos. Viven todos en una cárcel. Cada uno a solas, solitario, con el montón de lo que posee. Viven en una cárcel y mueren en una cárcel. Eso veo en los ojos de ustedes … el muro, ¡el muro!”

Anarres se fundó en base a las máximas anarquistas de Odo -quien murió durante el intento de revolución en Urras- por quienes lograron migrar a Urras, cansados de las insuperables brechas de clase. Otro  intertexto evidente con la trama de Altered Carbon, los principios de Quellcrist Falconer, líder de la revolución anarquista e investigadora que descubrió la fuente para la extracción de conciencias; en principio libre y gratuita para todos, pero que después sería patentada por las grandes empresas.

Shevek representa un individuo que creció con el aparato ideológico de Odo, pero que sobretodo pertenece a una sociedad contraria al sistema capitalista patriarcal. Pero tampoco existe perfección en la búsqueda del bien común y Shevek comprende que en Anarres hay otro tipo de disputas, que se rigen en base a cómo cada individuo percibe el anarquismo odoniano. Las influencias que se pueden ejercer por amistades que coinciden en sus principios e intervienen en la toma de decisiones comunitarias, como la negativa de su madre en la CDP para que se le prohíba viajar a Urras. Por otro lado, Sabul, y su dominio en el instituto de física. Sabul encarna al hombre en busca de discípulos,  para él su poder se fortalece en las líneas de estudio que conviene estudiar, es decir, todo lo que no sea homogéneo a su pensamiento, no vale la pena investigar. O si observa potencial en aquello que para él es incomprensible lo resuelve adjudicándose como co-autor, tal como ocurrió con la “Teoría Temporal General” escrita por Shevek.

Las impresiones de Urras para Shevek son en principio un choque entre fascinación y asco, el exceso y despilfarro que nunca conoció. La tesis y antítesis entre Urras y Anarres: en uno se raciona los alimentos, en el otro abundan; en uno los habitantes cuidan al máximo de sus pocas indumentarias y no poseen bienes -comparten todo-, mientras que en el otro hay intercambio de bienes, excesos innecesarios, lujos, clases dominantes y clases dominadas. A-Io es la representación de una sociedad de plástico, donde se desecha lo que ya no sirve. Shevek sería útil solo hasta que resolviera su teoría sobre los “Principios de la Simultaneidad”. Similar a lo que sucede ahora, en cualquier parte de nuestro mundo, la tierra.

“la costumbre urrasti de envolverlo todo en papel y plástico y cartón y hojas de metal laminado, todo muy limpio, todo muy decorativo. La ropa de la lavandería, los libros, las legumbres, las prendas de vestir, los medicamentos, todo venía dentro de capas y capas de envoltorio. Hasta los paquetes de papeles venían envueltos en varias capas de papel. Para que nada estuviera en contacto con nada. Había empezado a pensar que a él también le habían empaquetado.”

3. Te prometo anarquía 6

7 “era precisamente esa libertad lo que daba significado a la promesa. Una promesa es una dirección elegida, una auto-limitación de la opción. Como lo señalaba Odo, si el ser humano no toma una dirección, si no va a ninguna parte, no conocerá el cambio. (…) Así pues, para Odo la promesa, el compromiso, la idea de fidelidad era esencial dentro de la complejidad de la libertad.”

Shevek trae a colación una parte del existencialismo, para él “es el dolor lo que une a los hombres” De todos modos, esta creencia será un vaivén a través de la novela. Hay personas escondidas que lo irán transformando a través de las experiencias de vida, el afecto y las visiones del mundo, como la inspiración que encuentra en la mística Profesora Gvarad. Y especialmente, con la aparición de su compañera Tavker con quien tendrá dos hijas; en ella re descubre continuamente los fundamentos de Odo: cuando sus propios coterráneos lo empiezan a repudiar por su posible viaje a Urras; cuando en Urras escapa de las élites intelectuales y económicas e intenta derribar el muro con una fallida huelga en pos de revolución y el gobierno asesina sin piedad a los insurrectos. Y finalmente escapar a la embajada Terrana para mediar su regreso a Anarres a cambio de que la “Teoría de La Simultaneidad” sea de libre acceso para todos los Gobiernos Mundiales. Tavker, su compañera, será una constante en su memoria, en su interior, en su simultaneidad, “en la que no hay pasado ni futuro sólo una suerte de eterno presente.”

8  Todo cuanto necesitas para ver la totalidad de la vida, es verla como mortal. Yo moriré, tú morirás; ¿cómo podríamos amarnos si no fuera así? El sol se apagará, ¿qué otra cosa lo mantiene brillante?

—¡Ah, tu charla, tu maldita filosofía!

—¿Charla? No es charla. No es razón. Es el tacto de la mano, estoy tocando la totalidad, la tengo. ¿Cuál es la luz de la luna, cuál es Takver? ¿Cómo voy a temer a la muerte? Cuando la tengo, cuando tengo en mis manos la luz…

—Hablas como un propietario —musitó Takver.

—Corazón amado, no llores.

—No estoy llorando. Tú estás llorando. Estas son tus lágrimas.

—Tengo frío. La luz de la luna es fría.

Leer a Ursula K. Leguin es redescubrir las interrogantes que nos plantea la realidad en la que estamos envueltos, su escritura es una armonía llena de planteamientos sociopolíticos que arremeten y cuestionan nuestra realidad, siempre de forma equilibrada y sutil. Está presente implícitamente en las nuevas narrativas visuales de Netflix como Altered Carbón y también de alguna forma en 3%. 9   Lo tiene todo o casi todo; anarquía y capitalismo; feminismo; misticismo. No exagera, no es panfletaria, presenta un texto que será reinventado por ustedes, los lectores. 

“La mente puede ser profanada continuamente por la costumbre de poner atención a cosas triviales, de modo que todos nuestros pensamientos se teñirán de levedad” Henry David Thoreau 

Notas al pie:

1. Altered Carbon,  estrenada en Netflix (2018) basada en la novela de Richard K Morgan

 2. Fisher, Mark (2018) Realismo Capitalista ¿No hay alternativa? Buenos Aires: Caja Negra

 3. Parte de la serie de novelas que pertenecen al Hainish Cycle 

 4. Le Guin, Ursula K (2018) Los Desposeídos Barcelona: Minotauro 

 5. ibidem

 6. Subtítulo robado de la película dirigida por Julio Hernández Cordón, 2015.

 7. ibidem

 8. ibidem

 9. Creador: Pedro Aguilera (2016-2020) 

Ilustración por: @elizabetha_gabriel

Sobre el autor:

Ibarra-Ecuador, 1991.

Deja un comentario