Los infrarrealistas

Los infrarrealistas…Testimonios, manifiestos y poemas

Por Heriberto Yépez y José Vicente Anaya

En un ejercicio de resignificación histórica, Revista Tránsitos reproduce esta conversación originalmente publicada en 2005 por Revista Replicante. Agradecemos a Heriberto Yépez por su generosidad y sumamos nuestro granito de arena a esta disputa de las ideas en el campo literario de México y Latinoamérica.

El cuerpo descuartizado del infrarealismo. Los verdaderos detectives salvajes. Conversación con José Vicente Anaya

Heriberto Yépez: Vicente, tú fuiste uno de los fundadores del infrarrealismo; uno de los instigadores clave, uno de esos “real visceralistas” que en Los detectives salvajes de Bolaño —a la que algunos consideran la novela latinoamericana más importante después del Boom— aparecen como una vanguardia mexicana, heredera del estridentismo y parte de la contracultura internacional de los años sesenta y setenta, escandalosos, enemigos de la República de las Letras y todo lo que oliera a “surrealismo del PRI”; en retrospectiva, ¿cómo ves ahora al infrarrealismo? Sé que tu perspectiva es distinta a la de Bolaño.

José Vicente Anaya: El infrarrealismo es un suceso de la poesía mexicana que ha sido hundido por el status quo desde que nació. Ha llegado el momento de que se conozca más. Fue el impulso poético más vital e intenso de su época. En ese mismo periodo ya se gestaba el actual status quo, que nació muerto, convertido en séquito de Octavio Paz: David Huerta, Hurtado, Mendiola, Yáñez, María Rivera, Milán, Letras Libres, etcétera. Hoy día se están filmando cinco documentales sobre los infras (uno en Chile y cuatro en México), además de que académicos de Argentina, Chile, Colombia y Estados Unidos ya han escrito o están escribiendo tesis sobre el infrarrealismo. Desde hace dos años hay una página web infra. Creo que los “neoinfras” constituyen un revival oportunista que se aprovechan de la actual fama de la(s) novela(s) de Bolaño. Llevo años relatando mi visión del infrarrealismo. Te has de acordar que en aquellos tiempos del Seminario-Taller de Poesía en Tijuana hablé sobre el infra. Leí algunos textos y conté anécdotas sobre los performances con que saboteábamos conferencias y lecturas de los “afamados”. Y lo que ha hecho, pues, que algunos lectores presten atención a la existencia de ese grupo de jóvenes poetas rebeldes es la novela Los detectives salvajes de Roberto Bolaño. La atención se debe, en parte, a los premios que recibió y su final trágico.

—De cualquier modo, es positivo que salga a flote “eso” que tanto tiempo estuvo hundido, con todo propósito maquiavélico del status quo, como si nunca hubiese existido. Ahora bien, debe quedar muy claro que Los detectives salvajes, independientemente de sus valores literarios y sus defectos, aciertos y desaciertos, es una ficción y no una crónica de los hechos; ahí Bolaño culminó su afán (que manifestó desde muy joven) de hacer una leyenda de sí mismo, cosa, por lo demás, muy lícita en todo escritor romántico.

—El infrarrealismo atravesó triple purga. La de la crítica canónica, que lo borró del mapa por completo, y antes las purgas de Bolaño —a las que él mismo, por cierto, alude burlonamente en la novela—, en que el grupo real original fue reduciéndose. La tercera purga ha venido ocurriendo desde finales de los setenta hasta la fecha, cuando la historia de la época infra originaria ha sido alterada, para que los que siguen llamándose “infras” parezcan los únicos fieles al movimiento.

—De todos modos, Bolaño hizo lo que Kerouac o Burroughs. Alteró significativamente la vida de su generación, aunque, por cierto, la novela de Bolaño es muy diferente a las novelas beatniks. Más irónica, nada “juvenil”. Más cerca de Queer que On the road. La crítica no ha querido recordar que Los detectives salvajes ficcionaliza a una generación poética en México. Hay un silencio. Ni siquiera las historias de la contracultura, como la de José Agustín, hablan del movimiento. Pero creo que ahora que se empieza a hablar más se insistirá en el paralelo con los beatniks. En vuelta de tuerca a la Cardoza, podríamos decir que los beatniks gringos son los infrarrealistas de Estados Unidos. Una especie de estridentistas-contemporáneos de los años setenta. Pero también hay que trazar el paralelo con los “poetas marginales” de Brasil, como Leminski, Cacaso y Glauco Mattoso, con quien también comparten direcciones. Además, pues, de la ficción de Bolaño, ¿cómo ves las otras versiones actuales sobre el infra? ¿Son fieles?

—En infrarrealismo.com hay dos historias sobre el infra de los hermanos Méndez (Cuauhtémoc y Ramón) y una reciente ponencia de la académica de la Universidad de Buenos Aires, Andrea Cobas Carral. Esos tres textos son tres cuento de hadas sobre cómo surgió el infrarrealismo, con una visión protagónica (los Méndez también quieren su tajada de ser vistos como leyenda). El infrarrealismo lo fundamos unos veinte poetas, ¡no uno y alrededor de él o ella los demás como satélites! Entre nosotros hubo unas ocho mujeres (cosa que suele estar negada por la parte misógina de los infras). Infra fue el resultado de que nos conociéramos (mexicanos y sudamericanos, algunos de ellos exilados) en fiestas, en cafeterías, cantinas, lecturas de poesía y hasta en el taller de poesía que coordinaba Juan Bañuelos. El infrarrealismo no nació porque tal persona o yo conociéramos a un “protagonista”. Nos unió, además, una época de inquietudes rebeldes y contestatarias.

—¿Cuándo se fundó el movimiento?

—Según mis cuentas, el grupo de poetas infrarrealista se formó en 1975. Un antecedente: por 1974 nos juntábamos los poetas Mara Larrosa, Lorena de la Rocha y Carlos Rodolfo Rodríguez de Alba; formamos una especie de taller de poesía independiente, amistoso, que hacíamos en mi departamento (calle de Nueva York, colonia Nápoles). Jugábamos a que según nuestras personalidades teníamos un nahual/animal: Lorena: Leona; Mara: Foca; Carlos Rodolfo: Venado; Vicente: Toro. Por eso decíamos tener un “taller de poetas animales”. Creíamos en una poesía VITAL y por eso también nos decíamos vitalistas. A Roberto Bolaño lo conocí antes. La amistad fue formando encuentros y entre los amigos que sigo estimando mucho están Víctor Monjarás-Ruiz, Sergio Loya, Estela Ramírez y Vera Larrosa. En fiestas y cafeterías fueron cayendo otros amigos de amigos. En esos encuentros fuimos hablando y coincidiendo en que algo se tenía que hacer para darle más autenticidad a la poesía y otras inquietudes. Comenzamos a tener reuniones en 1975 en mi departamento, en el de Bruno Montané (que vivía con sus padres en el centro de la ciudad) y en cafeterías como el famoso café La Habana (que hicieron famoso los poetas y otros refugiados de la Guerra Civil española). El infrarrealismo nació cuando estas docenas de poetas rebeldes, inquietos, descontentos con el estado de cosas de intelectuales acomodaticios y conformistas (incluso los que se decían de izquierda y “con conciencia”), en una sociedad sosa, en un contexto de años de represiones (1968, 1972, “guerra sucia”) y durante un status quo insulso, se fueron conociendo entre sí en recintos universitarios, bares, cafeterías, librerías, salas de conferencias, cineclubes, fiestas. Y se pusieron de acuerdo en que habría que “hacer algo”, algo diferente, intenso, auténtico, y que habría que luchar contra toda la estupidez, y que a los poetas les correspondía ese compromiso (aquí está una buena carga de contenido romántico, en el buen sentido). Más o menos, esto explica mejor las cosas que salir con cuentos de hadas en los que cada quien que lo cuenta quiere presentarse como “protagonista”.

—¿Cuáles eran sus lecturas?

—Leíamos a muchos poetas de todos los tiempos, aunque, claro, había quienes leían más y otros menos. De los tiempos inmediatos recientes, por grupos, leíamos a los nadaístas de Colombia, los del grupo Hora Zero de Perú, los Eléctricos de Francia, la Generación Pop de Liverpool y los jóvenes iracundos (The Angry Young Men), los beatniks y los modernistas franceses (malditos) como Baudelaire, Verlaine, Rimbaud, Lautreamont. En ese entonces ya traducíamos, por lo menos, Bolaño, Montané y yo. Traduje algunos epigramas de Marcial y Catulo (del latín, por supuesto), pocos poemas del brasileño Manuel Bandeira, a Edgar Allan Poe, Carl Sandburg, William Carlos Williams, Langston Hughes, y me dediqué fuerte a traducir poemas de la generación beat (empecé con Allen Ginsberg, Marge Piercy, Gregory Corso, después siguieron más de treinta, entre los que están en mi libro Los poetas que cayeron del cielo, que lleva tres ediciones). El campo de “nuestros poetas favoritos” era más amplio, una lista “completa” sería larguísima: los románticos alemanes, ingleses y franceses, los del Siglo de Oro español, Sor Juana, Bashoo, Li Po, Fray Luis, los modernistas de Hispanoamérica, T.S. Eliot, Gide, los surrealistas, sobre todo muchos libros de Antonin Artaud y André Breton (además, teníamos la antología más completa que del surrealismo podía conseguirse, la de Aldo Pellegrini), Saint John Perse, Ezra Pound, y leímos la primera edición en español (publicada en Argentina) de Las vanguardias artísticas del siglo veinte, de Mario de Micheli. Por supuesto que no nos fueron ajenos Vicente Huidobro, Alejandra Pizarnik, Jorge Luis Borges, César Vallejo… Muchísimo más de lo que aquí estoy enlistando. No faltaron lecturas de novelas y muchos otros temas como la filosofía y la historia.

—De los escritores de ese momento, ¿con quiénes se reunían o conversaban?

—Frecuentábamos a Efraín Huerta, prácticamente teníamos los sábados asignados para pasar varias horas con él en su casa de la calle Lope de Vega. Le leíamos nuestros poemas y tomábamos licores que él amablemente compartía (“Pero no antes de las 12 horas, como hace todo buen bebedor que se precie”). Nuestra simpatía, respeto y admiración por Efraín era muy grande, y él simpatizaba con nosotros. Varios de los infras, en otras circunstancias y tiempo, fuimos también muy cercanos a José Revueltas.

—En 1998 fue la primera vez que escuché de los infras. Tú prácticamente eras un ciego. Así que todo eso era un mundo espectral, desconocido, de ultratumba mexicana. Fue después que até cabos. Ahora me es obvio que Cesárea Tinajero, la poeta a la que buscan los “real visceralistas” en “Sonora”es Concha Urquiza (que también la veo como la Señorita Etcétera de Arqueles Vela), la poeta-monja-feminista-mística, de la que compilaste su poesía. Right?

—Tienes razón en que la Tinajero de Los detectives (o mejor dicho, de Bolaño) tiene indicios de que en la vida real sea Concha Urquiza; sin embargo, como antes te dije (y como se deduce de la “Tinajero” que en la novela fue “encontrada”) los datos no corresponden a la realidad sino que son TODO ficción, como es natural en una novela. Podría ser Concha Urquiza (ésta fue amiga de los estridentistas Arqueles Vela y Germán List Arzubide), sí, PERO en la realidad Concha no estuvo en Sonora ni se casó con un torero.

—Por supuesto, Urquiza se mudó a la esquina noroeste, donde ahora es uno de los mitos de la escritura fronteriza, como Juan Martínez, Robert L. Jones o Horst Matthai.

—Sí, ella se fue a Tijuana con el fin de impartir clases en el colegio La Paz de las monjas del Espíritu Santo, y como la escuela estaba en época de vacaciones se trasladó al convento en Ensenada y un día que se fue a la playa murió ahogada… antes de que nacieran los infrarrealistas o “real visceralistas”, tan, tan. Como te dije, toda la novela es ficción; yo puedo identificar a la mayoría de los personajes con las personas de la realidad, y encuentro con que algunas de ellas tienen características o anécdotas de la realidad que fueron de otras personas, y hay casos en que ciertos sucesos son exagerados y otros puramente ficticios, como eso de encontrar a Octavio Paz en el Parque Hundido o a Verónica Volkow en el cine. Por cierto, dudo de la amabilidad y admiración de Bolaño, en el momento infra, por la poeta Verónica Volkow (que aparece con su nombre verdadero) al encontrarla haciendo fila para entrar a una sala de cine, ya que en los inicios del infrarrealismo ella fue blanco de ataques y burlas desde un día en que yo invité a Verónica a formar parte del grupo y asistió a una reunión que tuvimos en mi departamento; ella ahí rechazó integrarse porque le pareció no comulgar con las varias agresividades que ahí se manifestaron (sobre todo de parte de Bolaño y Cuauhtémoc Méndez). Yo no compartí aquellas agresiones, había invitado a Verónica (entonces tendría unos dieciocho años) porque veía en su poesía una frescura y autenticidad que yo interpreté susceptible de incorporarse a una nueva búsqueda de jóvenes poetas rebeldes inconformes con el status quo. Ella salió indignada y yo la acompañé hasta un lugar en el que tomó un autobús rumbo a su casa.

Algo muy claro es que Los detectives salvajes es en lo que culminó la intención de Bolaño de construirse como mito de sí mismo… Ahora cuentan la historia del infrarrealismo como si fuera un cuento de hadas; es estúpido decir que el infrarrealismo nació cuando Mario Santiago conoció a Bolaño y le leyó sus poemas, o cuando Ramón Méndez fue llevado por Mario Santiago a conocer a Bolaño (o que fue cuando cada uno de los veinte fundadores conoció a Bolaño…), pues esto sólo denota su deseo de ser relacionados con Bolaño; por lo demás, es una manera muy pobre de explicar por qué y cómo se formó un grupo literario.

—¿Qué me dices de los manifiestos infrarrealistas?

—Sobre el asunto de escribir un manifiesto recuerdo que lo discutimos en una reunión en mi departamento. Todos estábamos de acuerdo en hacerlo; la discusión se volvió difícil en relación con quién o quiénes lo escribirían y qué debía de decirse. La polémica la polarizamos Roberto Bolaño y yo: él se autopropuso para escribir un manifiesto argumentando que era el que tenía muy claro lo que se tenía que decir, y que sólo lo tenían que firmar todos; mientras que yo hacía un llamado a la revuelta (literalmente) proponiendo que cada uno de los infras escribiéramos un manifiesto y que todos le diéramos nuestro voto de confianza aunque tuviéramos puntos de vista diferentes, que deberíamos hacer un llamado a todas las voces, incluso al caos, sin temor, ahí dije: Sería muy bueno hacer alarde de incitar a la confusión. La mayoría de los asistentes fueron pasivos. A final de cuentas sólo tres escribimos un manifiesto y éstos son los que ahora existen: el de Bolaño, el de Mario Santiago y el mío.

—¿Realmente el manifiesto de Bolaño fue el primero? Ese dato que circula en internet es falso, ¿no?

—Sí, es inexacto llamar al de Bolaño el “primer manifiesto infrarrealista”, como se reproduce en la página “oficial” infra, divulgando el de Bolaño que apareció en el número uno y único de la revista Correspondencia Infra. Para ser fieles a los hechos, el manifiesto infra que yo redacté se había publicado antes en traducción al inglés, en una impresión marginal en San Francisco. Esa versión la hizo Elizabeth Bell, y la edición la hizo ella junto con su compañero el poeta Michael Koch.

—Entonces, ¿el tuyo fue el primer manifiesto infra?

—No, fue el primero en publicarse, pero eso es secundario. Lo importante es que los tres se redactaron en el mismo periodo, aunque se publicaron en fechas distintas. Prefiero decir que son tres manifiestos que nacieron simultáneamente, pues creo que cuenta más el momento en que fueron escritos, además de que expresan la opinión de tres de los miembros fundadores del infrarrealismo, los únicos que se animaron a expresar su versión de lo que pensaban y pretendían como poetas del grupo. Mario Santiago, en algún momento, me entregó su versión original mecanoescrita de su manifiesto, la cual conservo.

—En los tres manifiestos lo que yo percibo son tres visiones distintas del infrarrealismo, tres infrarrealismos divergentes. Es absurdo que se hable de un “infrarrealismo”. Solamente se puede hablar del infrarrealismo en plural. Es evidente que hubo varios, que fueron infrarrealismos distintos. La versión que ha venido divulgándose, por un lado, es la de los neoinfras y, por otra, la de Bolaño. A propósito, ¿tú coincidías con Bolaño, cuando decía, como en su novela, mitad en serio mitad jugando, que los infras tenían como objetivo central chingar a Paz?

—Sergio Loya fue de los primeros que renunciaron a formar parte del infrarrealismo al tener una discusión con Bolaño un día que éste lo invitó a que se uniera al grupo. Sergio le preguntó que qué se proponía el infrarrealismo y él respondió: “Partirle la madre a Octavio Paz”. Sergio indignado le respondió que él no se uniría a ningún grupo que se propusiera partirle la madre a ninguna persona. Ese fue el final de una de tantas separaciones o renuncias.

—¿Quiénes más se salieron?

—Al paso del tiempo, declarando alguna disputa o molestia con Bolaño, se declararon fuera del grupo Lisa Johnson, Lorena de la Rocha, Vera Larrosa, Víctor Monjarás-Ruiz y Juan Esteban Harrington. Dos interesantes poetas gays, Darío Galicia y Uriel Martínez fluctuaban entre estar y no estar dentro del
grupo.

—Regresando a lo de Paz, ¿es cierto que querían secuestrarlo? ¿O eso es pura leyenda urbana?

—La mayoría de los infras manifestábamos críticas, desacuerdos y antipatías por Paz. Muchos años después, por cierto, Bolaño y Mario Santiago fueron pacistas conversos, pero ya no tuvieron tiempo de formar parte del séquito octaviano. En varias reuniones del infrarrealismo llegamos a discutir si hacíamos algún performance para enfrentar en público a Octavio Paz. En una ocasión se pensó que en la próxima aparición en público de Paz lleváramos pistolas de salva y en algún momento dispararlas al grito de “La poesía de Paz ha muerto!” Alguien dijo que del susto Paz podría sufrir un paro cardíaco. Al desecharse esa acción, por cierto, se impuso la inteligencia. Aunque, por otros performances que se mezclaron con otros pleitos personales, corrieron chismes y mitos de infras “bárbaros”, “groseros”, “saboteadores”, “pandilleros”, y de pronto se armó una cruzada de intelectuales para cerrar puertas, “estar alertas” y “contraatacar”, aun cuando no había ninguna intención de sabotear nada, éste fue el caso del día que leyeron sus poemas Octavio Paz y David Huerta en una librería de la UNAM. Yo no estaba en México cuando eso sucedió. Tiempo después Mario Santiago me contó su versión, dijo que llegaron a esa lectura él, Jesús Luis Benítez “el Búquer” y Pedro Damián, sí, algo borrachos, pero “el Búquer” en ese tiempo ya era un teporocho que todos los días andaba hasta atrás pues tomaba alcohol de caña y chemo —inhalaba cemento. Otra característica es que él se había convertido en un poeta oral; continuamente deliraba en voz alta. En opinión de Mario, “el Búquer” no se propuso sabotear ni molestar a Octavio Paz. Cuando él empezó a leer y dijo la palabra “luz”, Jesús Luis comenzó a gritar: “¡Viva la luz! ¡Mucha luz! ¡Danza la luz! ¡Queremos luz!” Entonces Paz detuvo su lectura y enojado dijo: “¡A ese saboteador sáquenlo de aquí! El alcohol y la poesía no se llevan!” El público obedeció aquellas órdenes y sacaron del lugar a esos tres jóvenes identificados como infrarrrealistas. Pero en ese entonces el infrarrealismo ya no existía, los infras ya se habían dispersado, ya no funcionaban como el grupo original, lo que se mantenía era una especie de inercia que unos pocos seguían alrededor de Mario Santiago.

—Se dice que Bolaño rompió con el Boom, pero en algo no rompió: en la novela en la búsqueda de la Mujer Eterna, la misma búsqueda romántica de Cortázar en Rayuela y la misma de Arqueles Vela. Saliendo del romanticismo, ¿qué me dices de las poetas infras, las concretas?

—Las mujeres que estuvieron en la fundación del infrarrealismo fueron siete. Escribieron bellos poemas intensos, alucinatorios y con una suavidad de visiones sobre lo cotidiano. Al paso del tiempo dos de ellas publicaron un libro de poesía (desconozco si publicaron otros); Lorena de la Rocha publicó el poemario Pájaro hembra (1982) en la Universidad Autónoma del Estado de México, y Vera Larrosa publicó Una bengala en la sangre (1993) en la UNAM. Poemas de Mara Larrosa aparecieron en la plaquette Pájaro de calor. Ocho poetas infrarrealistas (1976; Ediciones Asunción Sanchís. En esta publicación hay ocho fotos donde aparecemos varios infras, la mayoría tomadas en las afueras de la Casa del Lago un día que leímos poemas. Esa antología infra fue publicada gracias al poeta español Juan Cervera). Recuerdo haber leído muy hermosos poemas de Lisa Johnson, Estela Ramírez y Guadalupe Ochoa. Gelles Lebrija participaba más haciendo poesía en el acto, es decir, performances.

—¿Cuándo se disolvió el grupo? ¿Qué fue de los primeros infras?

—El infrarrealismo terminó cuando el grupo fundador se disolvió con toda naturalidad. La mayoría de sus miembros tomaron diferentes caminos. Entre finales de 1977 y el transcurso de 1978 se dio una diáspora. Creo que cundió una especie de descontento, de no saber qué hacer, de ir a “buscar” en otros lados o en otros proyectos. El peruano José Rosas Ribeyro se fue a Inglaterra y terminó en Francia, ahora radica en París. Jorge Hernández “Piel Divina” se fue a París y ahí se involucró en asuntos de actuación en teatro y cine experimental. Bruno Montané y Roberto Bolaño se fueron a España, la mayor parte del tiempo vivieron en Cataluña. Mario Santiago (en ese tiempo no había agregado el apellido “Papasquiaro”) se fue a viajar por unos meses a Israel y otros lugares, y hace unos años falleció. Juan Esteban Harrington volvió a Chile y después de un tiempo trabajó en cine. Lorena de la Rocha se dedicó a la música (desde hacía tiempo tocaba guitarra clásica y otros instrumentos), formó grupos de música renacentista y llegó a actuar en teatro, ha trabajado escribiendo guiones de video y cine documental para Conaculta y Clío. Los hermanos Méndez se fueron a su tierra, Morelia, y algún tiempo trabajaron como panaderos y luego en el periodismo; Cuauhtémoc falleció hace pocos años. Lisa Johnson estudió biología y a esa profesión se dedica, ella rompió muy temprano con el grupo disgustada por malas experiencias. También temprano se alejó Estela Ramírez, quien ahora es economista investigadora y docente en la UNAM. José Peguero estudió cine, a lo que se ha dedicado en los últimos años, y su esposa Guadalupe Ochoa se dedicó a la antropología, creo que ahora ambos hacen cine. Gelles Lebrija se fue a vivir a Tijuana, hace unos diez años trabajaba de mesera en un restaurante argentino de esa localidad.

—En Los detectives salvajes Bolaño inventa un viaje a Sonora y un escape final a Baja California. Es significativo que quien viajó al norte del país fuiste tú, que eres de Chihuahua y regresas constantemente con familiares tuyos a Tijuana.

—Sí, yo tomé una mochila al hombro y viajé durante unos cuatro años por todo México (por ciudades grandes y pequeñas, ranchos, valles, selvas, montañas, desiertos…) y casi otro año por Estados Unidos. Cuando regresé a la Ciudad de México para mí era mucho más claro que el infrarrealismo ya no existía. Sólo se reunían unos pocos poetas con Mario Santiago pero ya no hablaban de que eso fuera el infrarrealismo. Yo continué escribiendo poesía, traduciendo, escribiendo ensayos, colaborando en periódicos, como hasta la fecha.

—Hay varios infras que no aparecen en la novela de Bolaño. Eso ha causado que se diga que no pertenecían al círculo original, porque se ha bolañizado, por así decirlo, al movimiento, se le quiere canonizar desde la novela. ¿A qué crees que se debe que Bolaño no te incluyó, por ejemplo, a ti como personaje?

—No me encuentro reflejado en Los detectives salvajes, salvo algunas referencias atribuidas a otros. Considero que Bolaño me excluyó a propósito por haber sido un elemento frontal a él con divergencias contra sus autoritarismos (él con actitudes stalinianocomunistas y yo anarcolibertario); creo que no quiso mostrar esos atavismos suyos sobre todo porque años después se construyó otra imagen, alabando “la caída del comunismo”, y dijo que había luchado contra la izquierda staliniana. Hubo otros que tuvieron fuertes divergencias con él y tampoco aparecen en la novela, como serían los casos de Sergio Loya y Víctor Monjarás-Ruiz. Hay otros poetas que se han indignado con Bolaño porque se sienten ridiculizados al encontrar personajes que se les parecen mucho. Hay un momento pequeño de la novela en que un personaje habla de que Belano (Bolaño) se la ha pasado “expulsando” a los poetas que a él le da la gana…
Ningún personaje corresponde exactamente a los reales, ni siquiera el propio Bolaño que en partes se puede identificar al mismo tiempo como el narrrador y como Belano; pero el narrador también se parece a Juan Esteban Harrington (chileno) y a la vez no tiene rasgos de éste… en resumen: hay personajes que tienen características de varias personas reales.

—Estoy de acuerdo. Creo que la novela de Bolaño es la ficcionalización de varios infrarrealismos cuyas verdades todavía no han sido descubiertas. ¿Y qué recuerdas de tu último encuentro con Bolaño?

—El día que Roberto se despidió de mí, anunciándome que se iba a vivir en España, entablamos una discusión. Me dijo textualmente: “Ahora que me voy a vivir a España, usted se queda y debe tomar el mando de los infrarrealistas, porque son muy dispersos y muy desorganizados”. Le respondí que en primer lugar yo no estaba de acuerdo en que los infras tenían que ser pastoreados porque mis principios eran ser libertario y no imponer nada a los demás; en segundo, yo no aceptaba órdenes de él, y tercero, yo también me iba a viajar, aunque por todo México. Concluí diciéndole que con sus actitudes autoritarias se creía el André Breton de los infras; él respondió irónicamente: “Y usted se cree el Antonin Artaud de los infras”. Fue nuestra despedida. Tú recordarás que en la novela este episodio no se cuenta igual y además está en boca de un personaje que no se parece a mí. Bolaño alteró muchísimas cosas. Muchas de sus alteraciones se refieren a quitar elementos infras que desfavorecían su imagen de “líder” único.

—¿Y ya no volviste a saber de Bolaño? ¿A qué te dedicaste?

—Años después pasé por Tijuana y en la casa de mi madre había una carta que Bolaño me había enviado; en ella insistía en que yo fuera a la Ciudad de México para “comandar” a los infras. Después de la discusión que habíamos tenido consideré innecesario contestarle y me seguí hacia San Diego, Los Ángeles, San Francisco y pueblos intermedios. Un tiempo trabajé de jardinero en Beverly Hills, fui maestro de literatura en un curso intensivo de la School of Arts and Sciences de Berkeley, platiqué con Allen Ginsberg y le di fotocopia de las traducciones que había hecho de su poesía, asistí a varias lecturas de beats entre San Francisco y Berkeley, compartí muchas experiencias de la contracultura en San Diego con Víctor Zamudio Taylor, querido discípulo del filósofo de la Escuela de Frankfurt, Herbert Marcuse, con quien fue muy agradable compartir en fiestas y escuchar sus tesis de estética y crítica radical.

—La literatura mexicana ha sido podada. Sus críticos-celadores —que sólo piensan Árbol Adentro, if you know what I mean— están obsesionados con volverla un solo tronco, un árbol, olvidando que la escritura, como decía Deleuze, es rizomática o, como decía Artaud, un “cuerpo-sin-órganos”, una desorganización de los sentidos históricos. La historia de la poesía es siempre osírica. Pero la mexicana ha sido podada tanto que ni siquiera es un árbol. La literatura mexicana parece hoy un nopaloso bonsai. Si los enemigos del infrarrealismo o los propios infras no hubieran permitido su caída en el olvido (que comienza a acabarse) actualmente la literatura mexicana tendría un mayor grado de riesgo, experimentalismo con la cultura y la estructura, mayor pluralidad y, por qué no, más popular. Sería más fácil comprender algunas de sus actuales variantes. Creo que el infrarrealismo es uno de los eslabones perdidos de la literatura mexicana.

—La poesía habría sido otra cosa si el infrarrealismo hubiera prosperado, no forzosamente aplastando ni sacando de la jugada a los oponentes sino fortaleciéndose a sí mismo en un camino propio, lo cual no sucedió por un conjunto de estigmas tanto del mismo infrarrealismo (sus contradicciones entre opresión vs. libertad, inmadurez intelectual, falta de arrojo inteligente, por ejemplo) como de sus oponentes de derecha e izquierda apoltronados en sus pequeños estratos de poder. AHORA lo único rescatable de lo que fue un esfuerzo positivo está en detalles de poemas, algunas acciones contestatarias y unas pocas obras literarias que se salen del contexto oficialista de la cultura; pero LAS COSAS rescatables, hoy, son como fragmentos de un cuerpo que fue descuartizado por sus propios oponentes y fundadores.

Guía para saber quién es quien en Los Detectives Salvajes

Esta relación ha sido preparada por J.V. Anaya y H. Yépez. Se agradecería cualquier corrección, adición o sugerencia. Su único afán es promover la
mayor comprensión del movimiento infra.

Juan García Madero tiene elementos de Juan Esteban Harrington y de Roberto Bolaño, aunque en la novela se dice que es mexicano y vive con sus tíos, lo que no corresponde a los chilenos. Arturo Belano es Roberto Bolaño. Julio César Álamo o “el poeta campesino” es Juan Bañuelos. Ulises Lima es Mario Santiago. Cesárea Tinajero está inspirada en Concha Urquiza. Ernesto San Epifanio es Darío Galicia. Rafael Barrios es Rubén Medina. Jacinto Requena es José Peguero. Felipe Müller es Bruno Montané. Pancho Rodríguez es Ramón Méndez. Moctezuma Rodríguez es Cuauhtémoc Méndez. Angélica Font es Vera Larrosa (Vera ganó el Premio de Poesía Diana Toscano; en la novela se dice que Angélica ganó el Premio de Poesía Laura Damián). María Font es Mara Larrosa. Joaquín Font es Manolo Larrosa (arquitecto, padre de Vera y Mara). Bárbara Patterson es Jan (amiga de Víctor Zamudio, es de San Diego; hija de un importante académico de la UCSD; se casó con Rubén Medina, razón por la que éste emigró a Estados Unidos y ahora es un Ph.D. y maestro en la
Universidad de Wisconsin). “Piel Divina”, apodo real de Jorge Hernández, actor y performancero que ahora vive en París. Laura Jáuregui es Lisa Johnson (fue pareja de Bolaño, ahora es prestigiada bióloga, investigadora en la UNAM). Xóchitl García es Guadalupe Ochoa. Fabio Ernesto Logiacomo es Jorge Boccanera (poeta argentino que vivió en México, trabajó en la redacción de la revista Plural después de que la dejó Octavio Paz y la tomó Jaime Labastida). Juis Sebastián Rosado es José Joaquín Blanco. Amadeo Salvatierra puede ser Rodolfo Zanabria (aunque éste fue pintor y no escritor) y una figura relacionada con el estridentismo. En la novela, “…uno al que decían el Cojo, un poeta de más de treinta años, un alcohólico…”, es Orlando Guillén. Auxilio
Lacouture es Alcira (poeta uruguaya que vivió muchos años en México, se quedó en Ciudad Universitaria en 1968, encerrada en unos sanitarios, todo el tiempo que los militares tuvieron tomada la Universidad). Lisandro Morales es Lautaro (argentino dueño de la Editorial Extemporáneos, la que publicó Muchachos desnudos bajo el arcoiris). Vargas Prado es José Donoso Pareja, poeta ecuatoriano, fue editor en la Editorial Extemporáneos). Roberto Rosas es José Rosas Ribeyro (poeta peruano). Claudia (de la que habla “Norman Bolzman, en Tel-Aviv”) es Claudia Kerlik (amor romántico imposible de Mario Santiago, que viajó a Israel buscándola. Actualmente Kerlik es catedrática de literatura en la UAM). José “Zopilote” Colina es José de la Colina. En la novela dice “…uno de los pinches ahijados de Ernesto Cardenal”, es el poeta nicaragüense Julio Valle, que vivió en México. Pancracio Montesol es Augusto
Monterroso. Pere Ordóñez se basa en Pere Gimferrer.

Listas y cifras infras

J.V. Anaya

Fundadores del infrarrealismo (por orden alfabético): 1. José Vicente Anaya, 2. Roberto Bolaño, 3. Pedro Damián (mexicano), 4. Juan Esteban Harrington (chileno), 5. Jorge Hernández “Piel Divina” (mexicano), 6. Lisa Johnson (mexicana), 7. Mara Larrosa (mexicana), 8. Vera Larrosa (mexicana), 9. Gelles Lebrija (mexicana), 10. Rubén Medina (mexicano), 11. Ramón Méndez (mexicano), 12. Cuauhtémoc Méndez (mexicano), 13. Víctor Monjarás-Ruiz (mexicano), 14. Bruno Montané (chileno),Guadalupe Ochoa (mexicana), 16. José Peguero (mexicano), 17. Estela Ramírez (mexicana), 18. Lorena de la Rocha (mexicana), 19. José Rosas Ribeyro (peruano), 20. Mario Santiago [Papasquiaro] seudónimo de José Alfredo Cendejas (mexicano). Amigos simpatizantes del infrarrealismo: 1. Jesús Luis Benítez “el Búquer” (mexicano, poeta), 2. Jorge Boccanera (argentino, poeta), 3. Julián Gómez (mexicano, poeta), Luis Antonio Gómez; 5. Orlando Guillén (mexicano, poeta); 6. Darío Galicia (mexicano, poeta); 7. Sergio Loya (mexicano, poeta); 8. Uriel Martínez (mexicano, poeta); 9. Carlos Rodolfo Rodríguez de Alba (mexicano, poeta); 10. Carla Rippey (estadounidense, pintora); 11. Julio Valle Castillo (nicaragüense, poeta); 112. Rodolfo Zanabria (mexicano, pintor).

Diáspora

Bolaño dice que él y Bruno Montané “abandonaron el infrarrealismo” en 1977.

Infras tardíos o neo-infras (después de la diáspora)

  1. Edgar Altamirano; 2. Oscar Altamirano; 3. Carolina Estrada. 4. Mario Raúl Guzmán; 5. Élmer Santana.

Una nota de prensa

Viernes 25 de enero, 1980, p. 16, Unomásuno

Boicot de los infrarrealistas cuando Octavio Pazy David Huerta iniciaron
el ciclo de lecturas poéticas Encuentro de generaciones

Organizado por el PEN Club y la distribuidora de Libros de la UNAM, anteanoche se efectuó, en la librería de la propia universidad, el primer Encuentro de generaciones, en el cual participaron, leyendo sus respectivos poemas, Octavio Paz y David Huerta. Fuera de programa y en tono agresivo intervino también un joven que se identificó como representante de Correspondencia Infrarrealista, lo cual suscitó airadas respuestas por parte de Paz, Huerta y gran parte del público asistente.

Luego de la breve presentación a cargo de la presidenta del PEN Club, Julieta Campos, Paz expresó: “Hace algunos años sentí un temor compartido por algunos de mis amigos. Nos pareció que la tradición literaria mexicana estaba en peligro mortal. Ese peligro era mortal porque la desaparición de nuestra tradición poética habría significado también la pérdida del alma de México, un pueblo que es su palabra.”

La amenaza —continúo el poeta— no venía de la negación de unos cuantos jóvenes rebeldes (toda negación contiene, implícita, una afirmación), sino de la indiferencia y de la ignorancia. No de la ignorancia del que no sabe —esa es magnífica muchas veces, acotó—, sino la del que cree saberlo todo. La ignorancia hecha de arrogancia y desdén.”

Pero mis temores se disiparon pronto —reconoció—. Hace ya cerca de diez años comenzaron a percibir los primeros signos de un fenómeno que es admirable a pesar de ser recurrente; mejor dicho, es admirable por ser recurrente; la aparición de una nueva generación poética.”

Entre estos nuevos poetas, David Huerta se distinguió inmediatamente desde su primer libro, como una voz inconfundible. Un verdadero poeta es un astro con su propia luz. Confieso mi emoción: este encuentro es para mí una suerte de confirmación en el sentido religioso y sacramental de la palabra. Leer poemas al lado de un poeta joven como David Huerta, me confirma como parte de la tradición mexicana”.

Recordó luego —lo que “tiene para mí una significación meramente sentimental, pero no poética”— que su compañero en la lectura es hijo de Efraín
Huerta, “otro poeta, de mi misma edad”. Y, ya a punto de comenzar la lectura de poesía, finalizó: “En la poesía de David Huerta, por fortuna, oigo, veo y palpo el comienzo de otra poesía, muy distinta a la de Efraín y a la mía. La tradición poética no es una repetición sino un perpetuo comienzo”.

Leía Octavio Paz el poema “La vista, el tacto”, dedicado al pintor Balthus, y en el cual “aparecen los objetos de todos los días, pero transfigurados por la luz” cuando el joven “infrarrealista” mostró cierta indisposición a la reiteración de, precisamente, la palabra “luz” en el texto de Paz. Este, fastidiado ya por el intruso —quien con no poca sorna repetía algo así como “mucha luz, cuánta luz, demasiada luz”— se vio obligado a suspender la lectura y decir: “La persona que está hablando es un cobarde y un miserable, que se levante ya. ¿Quién es?” El joven, al parecer bebido, se puso de pie. “Venga para acá y hable —dijo el poeta— ¿Qué es lo que tiene usted contra mí?” “Un millón de cosas”, fue la respuesta. Indignado, Paz indicó que eso lo discutirían allá afuera, lo que no sucedió. Elocuciones a cargo del público: “Lárguese”, “provocador”, “Todos le pedimos que se vaya, somos todos contra uno”, “Fuera, fuera, fuera…”. El alcoholismo, sentenció en algún momento Paz, no disculpa la estupidez.

Carta de Bolaño a Mario Santiago

(transcrita por Arturo Mendoza Mociño)

Estoy con las ventanas abiertas, afuera llueve, una tormenta de verano, rayos, truenos,
esas cosas que excitan o que impelen a la melancolía.
¿Cómo está México? ¿Cómo están las calles de México, mi fantasma, los amigos
invisibles? ¿Sigue en pie Al Este del Paraíso o ya entró en el sueño de los justos?
Cuando mejore mi economía apareceré por tu casa una noche cualquiera. Y si
no, es igual. El trecho que recorrimos juntos de alguna manera es historia y permanece.
Quiero decir: sospecho, intuyo que aún está vivo, en medio de la oscuridad, pero vivo
y todavía, quién lo iba a decir, desafiante. Bueno, no nos pongamos estupendos.
Estoy escribiendo una novela donde tú te llamas Ulises Lima. La novela se llama Los
detectives salvajes.


Un fuerte abrazo. R

Manifiesto Infrarrealista. Por un arte de vitalidad sin límites

José Vicente Anaya (1975)

BELLEZA Y ARTE
La belleza construida en el presente con justificaciones seniles ha nacido irremediablemente muerta, y se encuentra en un ambiente de farándula burguesa que la convierte en un objeto meramente suntuario.

Esa belleza se ha asfixiado entre sus numerosos adornos: extensas disertaciones sobre la pureza de las formas, teorías sobre el color o las palabras “buenas” y “malas” que nada tienen que ver con el ser humano, innumerables panegíricos para los artistas vacuos, ediciones de poesía limitada con la firma del autor en cada ejemplar, cultismo confuso con información tan libresca que las computadores se
mueren de envidia.

Y con la muerte de esa señora, toda producción de seudoarte cómplice ha sido afectada. Nunca se habían dado tantos artistas y críticos cuya cobardía clama por el viejo tiempo del presente, y que se arrojan desesperadamente sobre la calavera de la belleza para darle algunos toques de maquillaje, cuya supuesta calidad es atestiguada por los tenebrosos cubículos de las academias, o le cuelgan algunos artefactos de la joyería Morlock…

Tomando en cuenta lo antes dicho, nosotros nos negamos seguir el juego institucional de la “CUL —¿cul no es un prefijo de origen francés?— TURA” que
implica la teoría y práctica de los grupúsculos academicistas y sectas reduccionistas que bregan en el poder editorial y que con sus esquemas se vanaglorian de una absoluta corrección sobre lo que “la belleza debe ser”.

Y nosotros no decimos que “la belleza debe ser” sino que LA BELLEZA ES, EXISTE EN EL PRESENTE, está en la vida misma sin restricciones, sin esquemas apriorísticos, sin límites, y por todo esto, INDEPENDIENTE de las instituciones y fuera de los consejos vejestorios y epígonos anatematizantes.

SITUACIÓN PRESENTE
Esta es la gravedad de nuestro siglo: LA GENTE ESTÁ ENFERMA DE CORDURA Y SENSATEZ.
Todos los conformistas sufren de cordura y sensatez.
La cordura y la sensatez destruyen la imaginación del ser humano y lo reducen
a un plano objetual en el que permanece cotidianamente reproduciendo una vida
miserable; el individuo es aplastado por su propia impotencia y conformismo para
hacer nada:
—los hambrientos dejan pasar el pan frente a sus narices;
—los artistas piensan que el arte se termina cuando los publican o exponen
sus obras;
—los amantes se niegan a aventurarse buscando nuevas respuestas al amor;
—los “pensadores” se dedican todo el tiempo a buscar epítetos con los cuales
denigrar a sus detractores;
—las corrientes políticas se consideran “demiurgos” con sus teorías
inmediatistas, apráxicas, ante la realidad social;
—y un millón-por-segundo de etcéteras más.
Nuestros contemporáneos en los tiempos que corren se tratan como seres
cosificados. Los individuos se abandonan a una autocomplacencia pasiva buscando
una tranquilidad que nunca existirá, siendo que el ser humano siempre será el
producto de luchas internalizadas e históricas que engloban a toda la sociedad… La
mayoría de la gente se refugia en la ideologización y se abandonan a quienes les quitan
lo más preciado que tiene el individuo: SU HUMANIDAD… Sólo asumiéndose a sí mismos
es que los individuos pueden romper en la práctica a todo sistema manipulador que
trate de “regularles” la vida. Todo ser humano que se estime a sí mismo se opondrá
a todo control externo, venga de donde venga: religión, “ciencia”, partido político,
Estado, psiquiatría, psicología, psicoanálisis, etcetera.
Los individuos que reducen la vida a su propia simplicidad y pragmatismo no
ven más allá de las paredes artificiales que ellos mismos han levantado, este es uno
de los modos en que la imaginación creativa es asesinada, sin considerar que esa
imaginación es otra prerrogativa de la humanidad de la persona. Por todo lo dicho, los
artistas sin límites son necesarios en los tiempos de miseria como el presente.
DEBEMOS ROMPER TODOS NUESTROS NERVIOS porque ya están desgastados, totalmente
inservibles, insensibles, y sólo nos mantienen en una situación degradante en la que
todos nuestros actos pierden el sentido de lo humano.
EL REINO DE LAFELICIDAD ESTÁ AQUÍ Y AHORA en todo individuo que realiza una praxis
humana en la que se reconoce sujeto/objeto, masculino/femenino, negativo/positivo,
bueno/malo; praxis en la que ama y lucha, donde crearse a sí mismo significa hacerse
y deshacerse en una esencia vital…
Tenemos que actuar en todos los frentes posibles e imposibles de la vida humana.
TODA REDENCIÓN ABSOLUTA E HIPOSTASIADA ES FALSA.

INFRAREALISMO E INFRAREALISTAS
El infrarrealismo es la espontánea e inesperada aparición de la clave determinante
que asalta y destruye todas las reglas que constriñen y retrasan al ser humano y sus
manifestaciones. Así, el infrarrealismo es la contingencia que lidia con los significados
y cambios que nunca pueden ser previstos por el racionalismo ni siquiera con la ayuda
de toneladas de equipos de precisión. El infrarrealismo está aquí, todo lo penetra y
viaja en el vehículo de lo inmediato.
Para ser infrarrealista hay que vivir desde ahora en las galaxias de los hoyos
negros, lo que significa estar en la vida misma que se comporta y expresa como esas
galaxias, donde lo extraordinario sucede cotidianamente, lo imposible es posible
y los actos inciden en maravillas inesperadas. Esas galaxias son vistas por los ojos
que captan los asombros, son tocadas por las manos que captan delicias y deleitan
desplazándose por las texturas vivas de los cuerpos humanos; son vivibles por los
movimientos que luchan por la libertad, son una danza en las estrellas; son percibidas
por el coraje de vivir, cueste lo que cueste, cada instante auténticamente; se encuentran
en todos los combates individuales y sociales que crean las metamorfosis de la vida
humana; se oyen en todas las voces, músicas, gruñidos, canciones, sonidos que se
configuran en los caminos de las almas anhelantes; son alucinadas en las mentes
verdaderas que penetran lo impenetrable con el arte. Quienes las buscan, entran en
esas galaxias; el nombre inmediato con el que son designadas no es importante, puesto
que esos nombres son sólo las múltiples formas de nombrar la HUMANIZACIÓN que hacen
del individuo un ser completo.
—El infrarrealismo es la multitud de cuerdas que ayudaron a derribar estatuas
de opresores como el zar Pedro o Stalin.
—El infrarrealismo es la pistola de Sergei Esenine cuyos disparos recitaron su
poema para Estados Unidos.
—El infrarrealismo es una mandarina cuya cáscara es pelada con los dientes
mientras se sigue saboreando.
—Gerard de Nerval es infrarrealista caminando por las calles de París mientras
jala una langosta con un cordón.
—Un acto infrarrealista es don Quijote de la Mancha derribando al farsante
Caballero de los Espejos.
—El infrarrealismo canta y gruñe, tiene miedo y es valiente, ama y odia, atina y
desatina, gana y pierde, se compone y se descompone, se aflige y se serena, ríe y llora,
aprueba y desaprueba, pero siempre se conmueve con sus contradicciones, para bien
o para mal.
—El infrarrealismo no tiene acciones en fábricas ni en instituciones bancarias
y, por lo mismo, no se acongoja cuando los obreros hacen huelga o los bancos son
asaltados.
—El infrarrealismo ama sin reservas y no cree en el matrimonio. Le gusta ser
aventurero en todo y piensa que las cosas no están hechas sino haciéndose (incluso
piensa que muchas cosas están malhechas).
—El infrarrealismo se burla de las alternativas capitalistas que siempre son:
“¿coca-cola o pepsi-cola?”
—El infrarrealismo le saca la lengua a la etiqueta, se muere de risa en las
conferencias de los letrados, respira al aire libre y no tiene mamá ni papá y es
andrógino.
—El infrarrealismo piensa que el llamado “oficio de escritor” es una invención
de los literatos que han querido vivir confortablemente del arte, lo que significa un
indecoroso comercio de la vida.
—El infrarrealismo es epicúreo, sodomita, hereclitiano, hedonista, narcisista,
kantiano, hegeliano, marxista, anarquista, metafísico, patafísico, utópico, existencialista; simultáneamente todo esto y nada a la vez; pero rechaza la reproducción de
sectas de il corpore fascista.
—El infrarrealismo no es secta de ningún tipo, no distribuye membresías ni
boletos y no elige a sus miembros por ningún mecanismo de mayorías ni de minorías
porque para ser infrarrealista basta con ser infrarrealista.
—El grupo de los poetas infrarrealistas no tiene estatutos ni reglas de conducta,
puesto que formamos un grupo nogrupo.
—Para el infrarrealismo más vale lamentar que prevenir.
ELINFRARREALISMO EXISTE Y NO EXISTE.

Manifiesto infrarrealista

Mario Santiago (1975)

¿QUÉ PROPONEMOS?
NO HACER UN OFICIO DELARTE
MOSTRAR QUE TODO ES ARTE Y QUE TODO MUNDO PUEDE HACERLO
OCUPARSE DE COSAS “INSIGNIFICANTES” / SIN VALOR INSTITUCIONAL / JUGAR / EL ARTE DEBE SER
ILIMITADO EN CANTIDAD, ACCESIBLE A TODOS, Y SI ES POSIBLE FABRICADO POR TODOS
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
IMPUGNAR EL ARTE / IMPUGNAR LA VIDA COTIDIANA (DUCHAMP) EN UN TIEMPO QUE APARECE CASI
ABSOLUTAMENTE BLOQUEADO PARALOS OPTIMISTAS PROFESIONALES
TRANSFORMAR ELARTE / TRANSFORMAR LAVIDA COTIDIANA (NOSOTROS)
CREATIVIDAD / VIDA DESALINEADAA TODA COSTA
(MOVERLE LAS CADERAS AL PRESENTE CON LOS OJOS PESTAÑEANDO
DESDE LOS AEROPUERTOS DELFUTURO)
EN UN TIEMPO EN QUE ALOS ASESINATOS LOS HAN ESTADO DISFRAZANDO
DE SUICIDIOS
$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$
CONVERTIR LAS SALAS DE CONFERENCIAS EN STANDS DE TIRO
(FERIA DENTRO DE LAFERIA / ¿DIRÍA DEBRAY?)
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
BEETHOVEN, RACINE & MIGUEL ÁNGEL DEJARON DE SER LO MÁS ÚTIL
LO MÁS ANFETAMÍNICO, LO MÁS ALIMENTICIO: LAS BARRERAS DEL SONIDO
LOS LABERINTOS DE LAVELOCIDAD (¡OH JAMES DEAN!) SE ESTÁN
ROMPIENDO EN OTRA PARTE
””””””””””””””””””””””””””””””””””
SACAR ALA GENTE DE SU DEPENDENCIA & PASIVIDAD
BUSCAR MEDIOS INÉDITOS DE INTERVENCIÓN & DE DECISIÓN EN EL MUNDO
DESMITIFICAR / CONVERTIRSE EN AGITADORES
NADA HUMANO NOS ES AJENO (BIEN) NADA UTÓPICO NOS ES AJENO
(SUPERBIEN)
===================================
EN ESTA HORA MÁS QUE ANTERIORMENTE, EL PROBLEMA ARTÍSTICO NO PUEDE SER CONSIDERADO
COMO UNA LUCHA INTERNA DE TENDENCIAS / SINO SOBRE TODO COMO UNA LUCHA TÁCITA (CASI
DECLARADA) ENTRE QUIENES DE MANERA CONSCIENTE O NO ESTÁN CON EL SISTEMA Y PRETENDEN
CONSERVARLO PROLONGARLO / Y QUIENES TAMBIÉN DE MANERA CONSCIENTE O NO QUIEREN HACERLO
ESTALLAR
····································
ELARTE EN ESTE PAÍS NO HAIDO MÁS ALLÁ DE UN CURSILLO TÉCNICO
PARA EJERCER LA MEDIOCRIDAD DECORATIVAMENTE
$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$
“SOLAMENTE HOMBRES LIBRES DE TODA ATADURA PODRÁN LLEVAR EL FUEGO LO BASTANTE LEJOS”,
ANDRÉ BRETON
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
DEVOLVERLE ALARTE LA NOCIÓN DE UNAVIDAAPASIONADA & CONVULSIVA
LA CULTURA NO ESTÁ EN LOS LIBROS NI EN LAS PINTURAS NI EN LAS ESTATUAS ESTÁ EN LOS NERVIOS /
EN LAFLUIDEZ DE LOS NERVIOS
PROPOSICIÓN MÁS CLARA: UNA CULTURA ENCARNADA / UNA CULTURA EN CARNE, EN SENSIBILIDAD (ESTE
VIEJO SUEÑO DE ANTONIN ARTAUD)
5555555555555555555555555555555555555555555555555555555555555555
TODO LO QUE EXISTE:
EL CAMPO DE NUESTRAACTIVIDAD / Y LA BÚSQUEDAFRENÉTICA DE LO QUE AÚN NO EXISTE
································································
NUESTRAFINALIDAD ES (LAVERDAD) LA SUBVERSIÓN PRÁCTICA
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EJEMPLO DE ARTE TOTAL
ESCULTURA TOTAL (Y CON MOVIMIENTO): UNA MANIFESTACIÓN DE 10,000 A 20,000 GENTES APOYANDO LA
HUELGA DE LA TENDENCIA DEMOCRÁTICA DEL SUTERM
MÚSICA TOTAL: UN VIAJE EN HONGO POR LA SIERRA MAZATECA
PINTURA TOTAL: CLAUDIA KERIK AL DERECHO & AL REVÉS / INSISTO: AL DERECHO & AL REVÉS
POESÍA TOTAL: ESTA ENTREVISTA DIFUNDIDA POR TELEPATÍA O CON EL SOLO MOVIMIENTO DE MI PELO
(DE LEÓN AFRICANO) Y TODA SU DESCARGA ELÉCTRICA
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MUNDOS ONDAS GENTE QUE ME INTERESA:

NICANOR PARRA CATULO QUEVEDO LAUTRÉAMONT MAGRITTE CHIRICO ARTAUD VACHÉ JARRY BRETON
BORIS VIAN BURROUGHS GINSBERG KEROUAC KAFKA BAKUNIN CHAPLIN GODARD FASSBINDER ALAIN
TANNER FRANCIS BACON DUBUFFET GEORGE SEGAL JUAN RAMÍREZ RUIZ VALLEJO EL CHÉ GUEVARA
ENGELS “ESE MAESTRO DEL SARCASMO” LA COMUNA DE PARÍS LA INTERNACIONAL SITUACIONISTA LA
EPOPEYA DE LAS NÁUFRAGOS DEL GRANMA (SE ME OLVIDABA): HIERONYMUS BOSCH (EL INFALTABLE)
WILHELM REICH LA PORNOGRAFÍA MÍSTICA DE CHARLES MAGNUS LA ERÓTICA MULTICOLOR DE TOM
WESSELMAN JOHN CAGE JULIAN BECK JUDITH MALINA & SU LEAVING THEATRE (Y PARA FINALIZAR) EL
MARQUÉS DE SADE HÉCTOR APOLINAR ROBERTO BOLAÑO JOSÉ REVUELTAS (Y SU DESCUBRIMIENTO DE
QUE LA DIALÉCTICAAVECES TAMBIÉN ANDA COMO CANGREJO) JUDITH GARCÍA CLAUDIA SOL (Y HASTA EN
DÍAS NUBLADOS) CLAUDIA SOL
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
PODEMOS DISPARAR 2 REVÓLVERES ALAVEZ / DIJO MÁS DE UNAVEZ BUFFALO BILL
LA ESTUPIDEZ NO ES NUESTRO FUERTE
(ALFRED JARRY DIXIT)

DEJENLO TODO NUEVAMENTE

Manifiesto infrarrealista

Roberto Bolaño (México, 1975-1976)

“Hasta los confines del sistema solar hay cuatro horas-luz; hasta la estrella más
cercana, cuatro años-luz. Un desmedido océano de vacío. Pero ¿estamos realmente
seguros de que sólo haya un vacío? Únicamente sabemos que en este espacio no hay
estrellas luminosas; de existir, ¿serían visibles? ¿Y si existiesen cuerpos no luminosos u
oscuros? ¿No podría suceder en los mapas celestes, al igual que en los de la tierra, que
estén indicadas las estrellas-ciudades y omitidas las estrellas-pueblos?”
—Escritores soviéticos de ciencia ficción arañándose el rostro a media-noche.
—Los infrasoles (Drummond diría los alegres muchachos proletarios).
—Peguero y Boris solitarios en un cuarto lumpen presintiendo a la maravilla
detrás de la puerta.
—Free Money.
*
¿Quién ha atravesado la ciudad y por única música sólo ha tenido los silbidos de
sus semejantes, sus propias palabras de asombro y rabia?
El tipo hermoso que no sabía
que el orgasmo de las chavas es clitoral
(Busquen, no solamente en los museos hay mierda) (Un proceso de museificación
individual) (Certeza de que todo está nombrado, develado) (Miedo a descubrir)
(Miedo a los desequilibrios no previstos).
*
Nuestros parientes más cercanos:
los francotiradores, los llaneros solitarios que asolan los cafés de chinos de latinoamérica,
los destazados en supermarkets, en sus tremendas disyuntivas individuo-colectividad;
la impotencia de la acción y la búsqueda (a niveles individuales o bien enfangados en
contradicciones estéticas) de la acción poética.
*
Pequeñitas estrellas luminosas guiñándonos eternamente un ojo desde un lugar del
universo llamado Los laberintos.
—Dancing-Club de la miseria.
—Pepito Tequila sollozando su amor por Lisa Underground.
—Chúpaselo, chúpatelo, chupémoselo.
—Y el Horror
*
Cortinas de agua, cemento o lata, separan una maquinaria cultural, a la que lo mismo

le da servir de conciencia o culo de la clase dominante, de un acontecer cultural vivo,
fregado, en constante muerte y nacimiento, ignorante de gran parte de la historia y las
bellas artes (creador cotidiano de su loquísima istoria y de su alucinante vellas hartes),
cuerpo que por lo pronto experimenta en sí mismo sensaciones nuevas, producto de
una época en que nos acercamos a 200 kph al cagadero o a la revolución.
“Nuevas formas, raras formas”, como decía entre curioso y risueño el viejo
Bertolt.
*
Las sensaciones no surgen de la nada (obviedad de obviedades), sino de la realidad
condicionada, de mil maneras, a un constante fluir.
—Realidad múltiple, nos mareas!
Así, es posible que por una parte se nazca y por otra estemos en las primeras
butacas de los últimos coletazos. Formas de vida y formas de muerte se pasean
cotidianamente por la retina. Su choque constante da vida a las formas infrarrealistas:
EL OJO DE LA TRANSICIÓN
*
Metan a toda la ciudad al manicomio. Dulce hermana, aullidos de tanque, canciones
hermafroditas, desiertos de diamante, sólo viviremos una vez y las visiones cada día
más gruesas y resbalosas. Dulce hermana, aventones para Monte Albán. Apriétense los
cinturones porque se riegan los cadáveres. Una movida de menos.
*
¿Y la buena cultura burguesa? ¿Y la academia y los incendiarios? ¿Y las vanguardias
y sus retaguardias? ¿Y ciertas concepciones del amor, el buen paisaje, la Colt precisa
y multinacional?
Como me dijo Saint-Just en un sueño que tuve hace tiempo: Hasta las cabezas de
los aristócratas nos pueden servir de armas.
*
—Una buena parte del mundo va naciendo y otra buena parte muriendo, y todos
sabemos que todos tenemos que vivir o todos morir: en esto no hay término medio.
Chirico dice: es necesario que el pensamiento se aleje de todo lo que se llama
lógica y buen sentido, que se aleje de todas las trabas humanas de modo tal que las
cosas le aparezcan bajo un nuevo aspecto, como iluminadas por una constelación
aparecida por primera vez. Los infrarrealistas dicen: Vamos a meternos de cabeza en
todas las trabas humanas, de modo tal que las cosas empiecen a moverse dentro de
uno mismo, una visión alucinante del hombre.
—La Constelación del Bello Pájaro.
—Los infrarrealistas proponen al mundo el indigenismo: un indio loco y
tímido.
—Un nuevo lirismo, que en América Latina comienza a crecer, a sustentarse
en modos que no dejan de maravillarnos. La entrada en materia es ya la entrada en
aventura: el poema como un viaje y el poeta como un héroe develador de héroes. La
ternura como un ejercicio de velocidad. Respiración y calor. La experiencia disparada,
estructuras que se van devorando a sí mismas, contradicciones locas.
Si el poeta está inmiscuido, el lector tendrá que inmiscuirse.
“libros eróticos sin ortografía”
*
Nos anteceden las MILVANGUARDIAS DESCUARTIZADAS EN LOS SESENTAS
Las 99 flores abiertas como una cabeza abierta
Las matanzas, los nuevos campos de concentración
Los Blancos ríos subterráneos, los vientos violetas
Son tiempos duros para la poesía, dicen algunos, tomando té, escuchando
música en sus departamentos, hablando (escuchando) a los viejos maestros. Son
tiempos duros para el hombre, decimos nosotros, volviendo a las barricadas después
de una jornada llena de mierda y gases lacrimógenos, descubriendo / creando música
hasta en los departamentos, mirando largamente los cementerios-que-se-expanden,
donde toman desesperadamente una taza de té o se emborrachan de pura rabia o
inercia los viejos maestros.
Nos antecede HORA ZERO
((Cría zambos y te picarán los callos))
Aún estamos en la era cuaternaria. ¿Aún estamos en la era cuaternaria?
Pepito Tequila besa los pezones fosforescentes de Lisa Underground y la ve
alejarse por una playa en donde brotan pirámides negras.
*
Repito:
el poeta como héroe develador de héroes, como el árbol rojo caído que anuncia
el principio del bosque.
—Los intentos de una ética-estética consecuente están empedrados de traiciones
o sobrevivencias patéticas.
—Y es que el individuo podrá andar mil kilómetros pero a la larga el camino
se lo come.
—Nuestra ética es la Revolución, nuestra estética la Vida: una-sola-cosa.
*
Los burgueses y los pequeños burgueses se la pasan en fiesta. Todos los fines de semana
tienen una. El proletariado no tiene fiesta. Sólo funerales con ritmo. Eso va a cambiar.
Los explotados tendrán una gran fiesta. Memoria y guillotinas. Intuirla, actuarla
ciertas noches, inventarle aristas y rincones húmedos, es como acariciar los ojos ácidos
del nuevo espíritu.
*
Desplazamiento del poema a través de las estaciones de los motines: la poesía
produciendo poetas produciendo poemas produciendo poesía. No un callejón eléctrico
/ el poeta con los brazos separados del cuerpo / el poema desplazándose lentamente
de su Visión a su Revolución. El callejón es un punto múltiple. “Vamos a inventar
para descubrir su contradicción, sus formas invisibles de negarse, hasta aclararlo”.
Desplazamiento del acto de escribir por zonas nada propicias para el acto de escribir.
¡Rimbaud, vuelve a casa!
Subvertir la realidad cotidiana de la poesía actual. Los encadenamientos que
conducen a una realidad circular del poema. Una buena referencia: el loco Kurt
Schwitters. Lanke trr gll, o, upa kupa arggg, devienen en línea oficial, investigadores
fonéticos codificando el aullido. Los puentes del Noba Express son anti-codificantes:
déjenlo que grite, déjenlo que grite (por favor no vayan a sacar un lápiz ni un papelito,
ni lo graben, si quieren participar griten también), así que déjenlo que grite, a ver qué
cara pone cuando acabe, a qué otra cosa increíble pasamos.
Nuestros puentes hacia las estaciones ignoradas. El poema inter-relacionando
realidad e irrealidad
*
Convulsivamente
*
¿Qué le puedo pedir a la actual pintura latinoamericana? ¿Qué le puedo pedir al
teatro?
Más revelador y plástico es pararse en un parque demolido por el smog y ver a la
gente cruzar en grupos (que se comprimen y se expanden) las avenidas, cuando tanto
a los automovilistas como a los peatones les urge llegar a sus covachas, y es la hora en
que los asesinos salen y las víctimas los siguen.
¿Realmente qué historias me cuentan los pintores?
El vacío interesante, la forma y el color fijos, en el mejor de los casos la parodia
del movimiento. Lienzos que sólo servirán de anuncios luminosos en las salas de los
ingenieros y médicos que coleccionan.
El pintor se acomoda en una sociedad que cada día es más “pintor” que él
mismo, y ahí es donde se encuentra desarmado y se inscribe de payaso.
Si un cuadro de X es encontrado en alguna calle por Mara, ese cuadro adquiere
categoría de cosa divertida y comunicante; es un salón es tan decorativo como los
sillones de fierro del jardín del burgués / ¿cuestión de retina? / sí y no / pero mejor sería
encontrar ( y por un tiempo sistematizar azarosamente) el factor detonante, clasista,
cien por ciento propositivo de la obra, en yuxtaposición a los valores de “obra” que la
están precediendo y condicionando.
—El pintor deja el estudio y CUALQUIER statu quo y se mete de cabeza en la
maravilla / o se pone a jugar ajedrez como Duchamp / Una pintura didáctica para
la misma pintura / Y una pintura de la pobreza, gratis o bastante barata, inacabada,
de participación, de cuestionamiento en la participación, de extensiones físicas y
espirituales ilimitadas.
La mejor pintura de América Latina es la que aún se hace a niveles inconscientes,
el juego, la fiesta, el experimento que nos da una real visión de lo que somos y nos
abre a lo que podemos será la mejor pintura de América Latina es la que pintamos
con verdes y rojos y azules sobre nuestros rostros, para reconocernos en la creación
incesante de la tribu.
*
Prueben a dejarlo todo diariamente.
Que los arquitectos dejen de construir escenarios hacia dentro y que abran las
manos (o que las empuñen, depende del lugar) hacia ese espacio de afuera. Un muro
y un techo adquieren utilidad cuando no sólo sirven para dormir o evitar lluvias
sino cuando establecen, a partir, por ejemplo, del acto cotidiano del sueño, puentes
conscientes entre el hombre y sus creaciones, o la imposibilidad momentánea de
éstas.
Para la arquitectura y la escultura los infrarrealistas partimos de dos puntos: la
barricada y el lecho.
*
La verdadera imaginación es aquella que dinamita, elucida, inyecta microbios
esmeraldas en otras imaginaciones. En poesía y en lo que sea, la entrada en materia
tiene que ser ya la entrada en aventura. Crear las herramientas para la subversión
cotidiana. Las estaciones subjetivas del ser humano, con sus bellos árboles gigantescos
y obscenos, como laboratorios de experimentación. Fijar, entrever situaciones paralelas
y tan desgarradoras como un gran arañazo en el pecho, en el rostro. Analogía sin
fin de los gestos. Son tantos que cuando aparecen los nuevos ni nos damos cuenta,
aunque los estamos haciendo / mirando frente a un espejo. Noches de tormenta. La
percepción se abre mediante una ética-estética llevada hasta lo último.
*
Las galaxias del amor están apareciendo en la palma de nuestras manos.
—Poetas, suéltense las trenzas (si tienen)
—Quemen sus porquerías y empiecen a amar hasta que lleguen a los poemas
incalculables
—No queremos pinturas cinéticas, sino enormes atardeceres cinéticos
—Caballos corriendo a 500 kilómetros por hora
—Ardillas de fuego saltando por árboles de fuego
—Una apuesta para ver quién pestañea primero, entre el nervio y la pastilla
somnífera
*
El riesgo siempre está en otra parte. El verdadero poeta es el que siempre está
abandonándose. Nunca demasiado tiempo en un mismo lugar, como los guerrilleros,
como los ovnis, como los ojos blancos de los prisioneros a cadena perpetua.
*
Fusión y explosión de dos orillas: la creación como un graffiti resuelto y abierto por
un niño loco.
Nada mecánico. Las escalas del asombro. Alguien, tal vez el Bosco, rompe el
acuario del amor. Dinero gratis. Dulce hermana. Visiones livianas como cadáveres.
Little boys tasajeando de besos a diciembre.
*
A las dos de la mañana, después de haber estado en casa de Mara, escuchamos (Mario
Santiago y algunos de nosotros) risas que salían del penthouse de un edificio de 9 pisos.
No paraban, se reían y se reían mientras nosotros abajo nos dormíamos apoyados
en varias casetas telefónicas. Llegó un momento en que sólo Mario seguía prestando
atención a las risas (el penthouse es un bar gay o algo parecido y Darío Galicia nos
había contado que siempre está vigilado por policías). Nosotros hacíamos llamadas
telefónicas pero las monedas se hacían de agua. Las risas continuaban. Después de
que nos fuimos de esa colonia Mario me contó que realmente nadie se había reído,
eran risas grabadas y allá arriba, en el penthouse, un grupo reducido, o quizás un solo
homosexual, había escuchado en silencio su disco y nos lo había hecho escuchar.
—La muerte del cisne, el último canto del cisne, el último canto del cisne negro,
NO ESTÁN en el Bolshoi sino en el dolor y la belleza insoportables de las calles.
—Un arcoiris que principia en un cine de mala muerte y que termina en una
fábrica en huelga.
—Que la amnesia nunca nos bese en la boca. Que nunca nos bese.
—Soñábamos con utopía y nos despertamos gritando.
—Un pobre vaquero solitario que regresa a su casa, que es la maravilla.
*
Hacer aparecer las nuevas sensaciones —Subvertir la cotidianeidad
O.K.
DÉJENLO TODO, NUEVAMENTE
LÁNCENSE ALOS CAMINOS

Mínimo parquímetro de poemas infra

JOSÉ VICENTE ANAYA (1947)

¿Quién como mi amada? NADIE.
Nadie… ¡¡y ahora ni ella!!
No persigo inmortalidad
ni fama en estos versos.
Yo sólo escribo
mi bosquejo de
mi voz que jode.
El único poder trascendente
Lo tienen los gusanos
devorando cadáveres,
a través de los siglos
y los siglos. A m é n.
Roberto Bolaño (1953-2003)
No importa hacia donde te arrastre el viento
(Sí. Pero me gustaría ver a Séneca en este lugar)

La sabiduría consiste en mantener los ojos abiertos
durante la caída (¿Bloques sónicos
de desesperación?) Estudiar en las estaciones
de policía Meditar durante los fines de semana
sin dinero (Tópicos que has de repetir, dijo
la voz en off, sin considerarte desdichado)
Ciudades supermercados fronteras
(¿Un Séneca pálido? ¿Un bistec sobre el mármol?)
De la angustia aún no hemos hablado
(Basta ya. Dialéctica obscena)
Ese vigor irreversible que abrasará tus derroteros.
De sillas, de atardeceres extra,
de pistolas que acarician
nuestros mejores amigos
está hecha la muerte.

PEDRO DAMIÁN (1953)

EXTERIOR. NOCHE
Caminando solo
soy
más peligroso.

TAO
Y bien, eh, tú: ¿qué madre haces ahí?
Rodeado de esos individuos
En esa ciudad, en ese cráneo sumergido
De esas encías sostenido, con esos
Territorios en derredor, ese empleo, esos perros
Ladrando desde esas casas, esos aparatos, esas
Conclusiones, esos automovilistas, esos locutores,
Esa soberbia…
¿Qué haces ahí?

JORGE HERNÁNDEZ “PIEL DIVINA” (1953)

ABRIREMOS NUESTROS PULMONES A UN AIRE SIN VENENO
Frente a cualquier frontera,
frente a cualquier comedia o pantomima
la belleza y los ojos lúcidos.
Los hombres de la mentira cambian como
[los días.
Frente a eso, las pinceladas-cuchillo
[amasadas con carne viva;
entonces la llaga sobre la piel desnuda
hasta que nazca un Nuevo Tiempo
[relampagueando entre dos o más nubes,
cantarlo desde nuestras gargantas:
[¡no más coágulos, que la sangre fluya!
Sólo nuestros sueños como tormenta galopando.
El Sol se desbarata cogiendo con tus ojos.
El crimen es breve en el umbral del tiempo

y en los pliegues de primavera
la línea resinosa de la vida guarda sus secretos.
Inmensas coincidencias,
codicia de frutos resquebrajados,
rescate de la eterna agitación —hervidero de
sangre—
[luz que nos une
y el amor seguido de soles hechiceros
[mordiendo el camino que se deja.
Tomo de los latidos de tu corazón el grito de los
ángeles.
Para empezar el día te regalo mi canto,
mis caderas constructoras,
el aullido de mis verdades de acero.
La vida la vida la vida ¿quién dijo?

VERA LARROSA (1955)

Salen sueños disparados de un cofre.
Voy al café
y las meseras me tratan con la punta de su
chancleta,
como si yo les recordara a una drogadicta.
Por el humo de mis boas,
fabuloso.
Por los paseos en coche a la irrealidad.
Siglo XX
te desprecio.
Mientras me pruebo un vestido de gala,
los niños proletarios quisieran verme ahogada,
como si yo fuera la causa de sus derrames.
Siglo XX
furiosa
vengo
a
que
me
ates
unos guantes de box.


VODKA
Fue una mañana de grandes masturbaciones.
Desperté sin haber visto el fósforo del mar
elevado por las olas.
Sobre el sillón confortable,
muchachas de boca temblorina
recitaban poemas de Jalil Gibran.
Cerca de las ventanas
los jóvenes en erección partieron a otras galaxias.
Demasiadas curvas había en sus ojos.

Mi sexo: una libélula pegada a la roca.
Buenas noches—
Les ofrecí el mineral de mis uñas blandas.
Buenas noches—
Y se fueron a toda velocidad en sus camionetas.

RUBÉN MEDINA (1953)

Cómo desnudar a una mujer con un saxofón
No es fácil.
El aire que sale del estómago
debe traer
la sal del mar.
Las yemas de los dedos
deben hablar
de palmeras
de membrana a surco
o de soles que trabajan
de noche.
Los sonidos,
agua y metal,
casi vena,
deben confundir
oído y hombro,
y descender las rodillas
con la misma suavidad
de quien maneja
un chevrolet 53
a 30 millas por hora,
en un freeway de Los Ángeles.
Los ojos deben permanecer
cerrados
hasta que la noche
tenga 24 horas,
la semana más de siete días
y no existe la palabra
desempleo.
Y entonces,
abres los ojos,
y quizá
encuentres la sonrisa
de ella.
Pero esto no significa
más que un categórico
saludo de hola,
quihúbole,
what´s going on, ese,
porque también
en la plusvalía
hay pasión.

CUAUHTÉMOC MÉNDEZ (1956-2004)

LA BALADA DELVIUDO (¿VERSOS ADOLESCENTES?)
En homenaje a ti,
me había propuesto
llegar a una célebre tristeza.
Camilo
Pensar que entre tu cuerpo y el mío
sólo hubo algunas cartas,
música de Rolling Stones entre cigarros
de mariguana,
visitas dominicales al panteón,
besos cháfaros,
cachondeos musgosos bajo un árbol a
mediodía,
recorridos a museos polvosos,
sonrisas estúpidas junto a una fuente
mientras las caricias envejecían hasta el
tope,
conversaciones con tu madre
haciéndole ver las propiedades de la
mariguana,
convencerla de que ahí no estaba la
trampa.
Después,
algunas cartas espaciadas —pláticas
almidonadas—,
lejanas visitas,
hasta que aquellas cosas
se van olvidando.


PIRUL
Ándate con tiento,
árbol.
Cuida el verde
de tus hojas
lanceoladas,
la fortaleza
de tus ramas,
los rojos frutos
que los vientos de abril
te arrancan.
Ándate con tiento
y cuida todo eso.
Pero más que del viento,
cuídate
del peso
del futuro cadáver
del ahorcado.

DIALÉCTICA DEL REINO ANIMAL
1
De la caballada más flaca
puede salir el gallón.
2
Esa vagina
es
una verga.
3
VULVA:
Sabe.
No sé decir
exactamente
a qué
o qué…
Pero
¡sabe!

RAMÓN MÉNDEZ ESTRADA (1954)

ACTEÓN (FRAGMENTO)
Estas ruinas que ves no son mi alma.
Una transparencia te traigo.
Mi corazón está en mi mano.
Mi niña, te digo de veras
que no es fácil, no es nada fácil
pasar por esta tierra iluminado.
Me comí un sol, respira en mí una estrella.
Diosa, ya me tocaste.
No retires tu mano.
No me conocen ya. No me eches a mis canes.
No quiero morir en tus mordidas.
Lo que quiero es tu amor.
Oh, sí, la Diosa me tocó.
Puedo hablar claro.
Yo soy un juguete en tus manos.
Cuida al niño desnudo
que viene de las altas mareas,
del surgimiento de islas y volcanes,
al pequeño que salió del jardín
y no ha regresado.
Bajo tu manto cúbreme, Virgen de las Delicias.
Es tu perfume el que me embriaga.
[…]
Oh, sí, la Diosa me tocó.
Yo soy mi afortunado.
Diosa, me tocaste: no retires tu mano.
El poeta soy yo y ésta es mi historia.
Tómame, gózame,
antes de que termine de convertirme en oro.

ESPLENDOROSA EDAD
Alguna vez la luz,
el ala cósmica del Sol,
aminoró su marcha
para convivir con nosotros.
No lo puedo decir exactamente,
no lo puedo saber a ciencia cierta,
pero su benéfico influjo
era notorio, en todo:
No hubo instante que no fuera maravilloso.
No hubo sitio nefasto.

CANCIÓN DEL MACIZO (FRAGMENTO)
Acaudalado de la metáfora, jeque de la imagen,
potentado de la imaginación,
soy Grifo Rey, y reto:
Mi reino por una bacha,
y a mi vacha no la cambio
ni por un buen guato de buenas colas.

* VÍCTOR MONJARÁS-RUIZ (1953)

1970-1979
Esta década inservible
se vende a las puertas
de su hogar.
Pídala por teléfono.
Te estoy
metiendo
un infierno
en cada
amor.
Las preguntas me asedian
con rabia
de rata
gris.


JOSÉ PEGUERO (1955)

ME ACABO DE MORIR
Lo sospechaba.
Ya nadie va a tirar su culo apestoso junto a mí.
Ni siquiera hablará del comercio
ni de las deliciosas burguesas,
pues me acabo de morir
y no escucho.
Alfred Jarry conoció a un muerto en una carrera de ciclistas
que corría más que los otros pues se endureció.
Yo no conozco algo más duro que el corazón.
Me estoy olvidando que nací;
que tuve 24 años, una mujer y un hijo;
que vivo en un barrio asqueroso
donde los niños llevan un cinturón en el cerebro,
donde Simpatía y Esfuerzo son sus padres mongólicos.
Estoy esperando un examen;
una mano experta que diga: Está muerto;
alguien que use el cerebro para decir eso.
Me acabo de morir,
tenía la sospecha;
pero lo que nunca tuve
es lo que me está matando con sospechas:
Capricho life —private eye—.
A ver si se entiende.

MARIO SANTIAGO PAPASQUIARO (1953-1998)

CARTE D’ IDENTITÉ
(Contraportada de Aullido de Cisne, escrita por M.S.P.)
Si puedes ser leyenda
Para qué ser fosa común
Mario Santiago Papasquiaro / infrarrealista de primera hora ((milita en este
movimiento trepidatorio desde su fundación en 1975)) emitió su Aullido de Cisne
primigenio en la Ciudad de México —capital de los humillados a raíz— en medio de
1 tormenta eléctrica / la madrugada del 24 de diciembre de 1953 —año de la muerte
de Dylan Thomas & Jorge Negrete—.
La cuerda del eco de ese tour de fórceps a capella ((bizonte burilado en la
placenta de Altamira)) retumba en el violín de Ingres de estas páginas / que a
ojo de buen cubero concentran apenas el 10% de los glóbulos rojos de su ópera
primate.
Serpiente de agua en el horóscopo chino / Ocelote en el náhuatl / Capricornio
en el occidental / fue en su infancia seguidor de las glorias del Rebaño Sagrado del
Guadalajara & en su 1a. juventud subía & bajaba ((sin timón § en el delirio)) por
las serpientes & escaleras escherianas de la Dialéctica de la Naturaleza —este
desmadre desigual & combinado— con tal impulso / que solo la revelación que le
transmitiera el chaneque brigadier José Revueltas: de La tragedia de la especie humana
es su carencia de sí lo mantuvo con los pies alados sosteniendo el peso drenado de su
cerebelo abierto.
Hoy / mañana & siempre.
Antipoeta & vago insobornable / prófugo de la Nada / ajolote en 1 cascada de
aire.
Lo que más ama en la marejada de la vida:
Las hembras platívolas que no cesan de minar la masmédula mítica de los
habitantes de esta galaxia-Oliverio Girondo.
Su profesión es darse cuenta.
Su verdad / ninguna.
Su número teosófico: el 69.
Su alter ego / sueño & guía: Edmundo Dantés / Conde de Montecristo.
Su máxima ilusión: meterle 1 gol de corner a la ausencia flagrante del viento
de Dios Campeador.
Escribe como camina / a ritmo de chile frito.
A tranco firme & sin doblarse.
Entre 1976 & 1978 vivió como chupamirto / olisqueando los puntos cardinales
de su laboratorio aprendizaje: París / Viena / Barcelona & Jerusalem.
Su mujer le dice de cariño: Ojos de nutria / Boca de glande.

LORENA DE LA ROCHA (1956)

Propongo que los poemas se destruyan o no existan.

También puedes leer: La hermandad sin fin de Infrarrealistas y Hora Zero (Entrevista a Ana María Chagra y Bruno Montané).



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