El espíritu de (no) ser Chiquititas

Tenía alrededor de siete. Estaba en la sobremesa del mediodía con mi mamá. Solíamos quedarnos solas charlando, hábitos madre-hija que hasta el día de hoy conservamos. Hacía ya varios días que tenía una inquietud que dentro de mi mundo de ciento veinte centímetros, representaba bastante. Aproveché la intimidad, tomé valor y sin pensarlo mucho, lo largué: “mamá, quiero ser huérfana”.

Fronteras del género: trato de sacarme el dolor y es como si tuviera sarna

                                 Foto: Gisela Guardado @infinitevoyage   Por Andrea Mastrangelo El dolor es como la sarna: tratás de sacártelo y te arrancás los pedazos. Hace un poco más de un año, luego de 14 años de relación, dos hijos (uno de ellos … Leer más Fronteras del género: trato de sacarme el dolor y es como si tuviera sarna