La carnicería Bambi

Lineth Paz

Todavía estaba siguiéndola con la mirada mientras bajaba por las escaleras cuando del ascensor salió primero el milico del informe y enseguida detrás de él otro tipo, con pinta de cartero o mensajero, qué sé yo. Mis viejos salieron a la puerta para recibir al milico y la escena fue realmente cómica: una especie de cóctel callejero, todos parados en el hall, charlando.